Campamentos

 

Son experiencias de convivencia que se  inician en educación inicial, entre los tres y cinco años, con las acampadas en las instalaciones de la escuela. En un encuadre de aventuras, personajes mágicos e historias, los niños juegan con la noche, superan los miedos a la separación, a la oscuridad, dentro de un ambiente conocido: su escuela.

 

A partir de los cinco años, los “carpinchos”, comienzan los campamentos en cabañas, en distintas regiones del país. Desde los rituales de inicio, los niños generan sus propias normas de convivencia que surgen de ejes de compromisos (consigo mismo, con los demás, con su entorno) y de las consecuentes valoraciones. En un entorno diferente y desconocido que contrasta con la ciudad y su hogar, juegan y aprenden a desenvolverse, a superar dificultades y temores, a transitar un camino de autoafirmación y valoraciones.

 

Desde tercer año de escuela hasta 4º año de liceo, se realizan los campamentos rústicos en carpas, en otras zonas del Uruguay, con propuestas acordes a la edad. También se realizan los rituales donde ellos establecen las normas de convivencia. En estos campamentos niños y jóvenes comparten responsabilidades que se distribuyen por grupos que van rotando: proveer de leña para el fuego, de agua para la cocina y el aseo, preparar las comidas, lavar la vajilla, mantener ordenado y limpio el lugar.

 

Se realizan en simultáneo, actividadesde recreación comoemprender caminatas, explorar grutas, llegar a la cumbre de un cerro, caminar por el borde de un arroyo, experiencias que contribuyen al desarrollo de personalidades seguras, solidarias, con confianza en sí mismos y en los demás.