Comedor colectivo

 

Comedor Colectivo del Hogar
 

Desde los orígenes de la escuela, con su horario de tiempo completo, la institución se comprometió con la alimentación de los niños. A partir del proyecto pedagógico institucional, que promueve el desarrollo de la capacidad crítica y reflexiva del niño ante la sociedad de consumo, surge la necesidad de hacer consistente lo que los niños investigan y aprenden con la alimentación de todos los días.

 

Es desde este lugar que padres y escuela conforman un proyecto común. Con el compromiso de todos en el cuidado de los niños surge el Comedor Colectivo del Hogar.

 

Desde sus hogares, los padres elaboran, cada veinte o treinta días, el almuerzo para el grupo de su hijo. Los menús se preparan con criterios de alimentación balanceada y nutritiva, considerando las edades y las estaciones del año, con la intervención de padres nutricionistas, dietistas y pediatras.

 

En la escuela se recibe el alimento y se sirve en las mejores condiciones, respetando los tiempos de cada uno, las charlas, las sobremesas, generando un clima de convivencia y tranquilidad propio del hogar.

 

Comedor Colectivo de los Estudiantes

 

El Liceo toma como punto de partida de su proyecto el compromiso con la propia vida, desde el análisis de los consumos, más la experiencia del Comedor Colectivo del Hogar de la escuela. Los jóvenes se apropian de la responsabilidad de participar en la preparación de sus alimentos.

 

Se cocina en el liceo con el acompañamiento de un chef personal de apoyo. Se conforman grupos diarios de siete a nueve alumnos, de diferentes edades, de 1º a 4º año de liceo. En la tarde disponen del tiempo necesario para cocinar para el día siguiente. Cada joven cocina, integrando diferentes grupos, cada quince días aproximadamente.

 

Conjuntamente con el inicio del comedor, los alumnos participaron en los Proyectos sobre alimentación desde los talleres de estudio. Fueron catorce proyectos de investigación donde se conformaron grupos de alumnos de todos los años.

 

Los padres realizan la compra de los ingredientes una o dos veces al año. Cada día, una familia distinta trae los alimentos para elaborar el almuerzo.

 

Los jóvenes aprenden a cocinar, conocen los nombres de las verduras, granos, semillas, aprenden a manipular los alimentos, a usar diferentes utensilios de cocina, a conocer distintos tiempos de cocción, a descubrir principios físicos y químicos en la producción de los alimentos.

 

El mismo grupo que cocina es el encargado, al día siguiente, de poner la mesa y servir a sus compañeros. Cada estudiante que almuerza en el comedor levanta su plato, cubiertos, vaso y servilletas, ubicándolos en recipientes especiales. Personal de limpieza del liceo es el encargado del lavado de la vajilla.

 

Integrantes de cada grupo escriben y dibujan en una pizarra, que se encuentra en el comedor, el menú del día y el del día siguiente.

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